Tu Equipo de IA: empleados de inteligencia artificial que operan tu negocio
Lección 12 de 35
Claude desde cero
Duración estimada: 15 minutos
Le contaste a Claude un dato importante de tu negocio hace un mes, en un chat que ya cerraste, y ahora un chat nuevo no tiene idea de qué le estás hablando. No es que Claude "se olvidó": es que confundiste dos cosas distintas, contexto y memoria, y guardaste ese dato en el lugar que no correspondía. Esta lección te explica la diferencia y te da un método para que nunca más pierdas un dato importante.
El contexto es todo lo que Claude tiene a la vista dentro de la conversación en la que estás en este momento: tus mensajes anteriores en ese chat, los archivos que adjuntaste ahí, y las instrucciones del Proyecto si el chat está dentro de uno. El contexto existe solo mientras estás en ese chat puntual. Cuando abres un chat distinto, ese contexto no viaja automáticamente contigo, salvo que lo hayas guardado en un lugar que sí se comparte entre chats (preferencias, Proyecto o memoria, que vemos más abajo).
Por eso un chat nuevo "olvida" lo que hablaste en otro: nunca lo supo, porque el contexto de un chat no se mezcla con el de otro por defecto.
Incluso dentro del mismo chat, si la conversación se vuelve muy larga, con muchos mensajes y archivos acumulados durante semanas, lo que dijiste al principio empieza a perder peso frente a todo lo que se agregó después. Claude sigue teniendo ese contexto, pero entre tanta información, lo más antiguo puede quedar menos presente que lo más reciente. Esta es otra razón, además del uso de tokens que vimos en la lección anterior, para no dejar un chat creciendo indefinidamente: además de gastar más, empieza a perder precisión sobre los datos más viejos.
La memoria es distinta del contexto: es la capacidad de Claude de recordar información entre chats distintos, si tu plan y tus ajustes lo tienen activo. Cuando la memoria está activa, Claude puede tomar datos que surgieron en conversaciones anteriores y aplicarlos en una conversación nueva, sin que tengas que repetirlos.
La memoria se puede revisar, editar o desactivar desde los ajustes de tu cuenta. Puedes ver qué recuerda Claude de ti y borrar algo puntual si ya no aplica o si nunca debió guardarse. Es una función útil, pero no es el lugar más confiable para datos críticos de tu negocio, porque depende de que la función esté activa, de que tu plan la incluya, y de que Claude haya decidido guardar justo ese dato en su momento.
Para no depender del azar, este curso te recomienda tres lugares fijos donde guardar la información importante de tu negocio, cada uno con su propósito:
| Lugar | Qué va ahí | Alcance |
|---|---|---|
| Preferencias personales | Quién eres, cómo quieres que te respondan, tono e idioma | Todos tus chats, siempre |
| Proyecto | Instrucciones y archivos de conocimiento de un negocio o tema específico | Solo los chats dentro de ese Proyecto |
| Memoria | Datos puntuales que surgieron en una conversación y quieres que Claude recuerde después | Entre chats, si está activa; menos predecible que las otras dos |
La regla práctica: si un dato es crítico para tu negocio (precios de referencia, políticas, información que usas todos los días), no confíes solo en la memoria. Escríbelo en tus preferencias personales o, mejor todavía, en las instrucciones o archivos de un Proyecto. Reserva la memoria para datos secundarios, útiles pero no críticos, donde no pasa nada grave si en algún momento Claude no los recuerda.
Un instructor de gimnasio en Mendoza le dijo a Claude, hace un mes, en un chat donde estaba armando su lista de servicios, cuáles eran sus precios de referencia por tipo de clase. Un mes después, abrió un chat nuevo para redactar una respuesta a una consulta de un cliente potencial, y le pidió a Claude que mencionara los precios. Se sorprendió al ver que Claude no tenía ese dato: nunca lo había guardado en ningún lugar que se compartiera entre chats, solo lo había mencionado dentro de esa conversación puntual, que además no estaba dentro de un Proyecto.
Al entender la diferencia entre contexto y memoria, se dio cuenta del error: había tratado un dato crítico de su negocio como si fuera parte del contexto de un solo chat, cuando en realidad necesitaba vivir en un lugar permanente. La solución fue crear un Proyecto para su gimnasio, con un archivo de conocimiento que incluye sus precios de referencia por tipo de clase, su horario y su zona de trabajo. A partir de ahí, cualquier chat que abra dentro de ese Proyecto tiene esos datos disponibles, sin necesidad de repetirlos ni de confiar en que la memoria los haya guardado.